Un comentario al final…

No me di cuenta cómo llegó este día. Seis años pasaron más rápido de lo que pensaba y los cambios han sido notorios. La Universidad comenzó como un gran desafío, para variar con las cosas que me apasionan y finalmente se convirtió en algo fundamental en mi vida. Me eché un ramo y también me cambié de universidad, pero nunca dejé de confiar en que esta era la carrera que quería seguir. Ha variado la especialización por motivos personales, económicos y laborales, pero no ha cambiado jamás la vocación y la actitud crítica y analítica que me caracteriza.

Hace una semana terminó oficialmente este proceso y aún no me la creo. No más clases, no más pruebas, no más lecturas obligadas, no más trabajos en grupo, ni horas de sueño que hacen mucha falta, ni profesores que transmiten la intensidad de lo que estudian, ni de esos lateros que no te convencen de nada. No más vacaciones de dos meses. Al menos por el momento. No puedo negar que extraño todo esto, debo ser una de las pocas personas que disfrutan estudiando y aprendiendo cosas, por lo que no me veo mucho tiempo alejada de las pistas institucionales, las lecturas y estudios personales se mantienen como siempre en lo cotidiano.

Quiero agradecer a mi familia, mi padre y mi madre, ellos en especial pues he visto su esfuerzo diario y a cada instante, por conseguir que este retoño tuviera la posibilidad de estudiar y tener una profesión, para que me “defendiera ante el mundo” y para que “no tenga la necesidad de que un hombre me mantenga”. He visto como han ido aceptando poco a poco que esta niña no planea irse de la casa sólo con un marido, ni quiere quedarse en Chile para siempre. Con mi hermano, Alejandro, siempre hemos sido algo distantes, pero no por eso nos queremos poco, con su presencia especial también me alienta a no flaquear y a conseguir cosas, a esforzarme por no ser una estudiante del montón y destacarme en medio de una profesión que está sobrepoblada, yo creo que gracias a su opinión con mi tesis me terminé de animar para ir a presentarla a Paraguay.

Mis amistades constantes, que han estado aquí sin dudarlo, confiando en mí y dándome su cariño, cada cual con su aporte. Ustedes tienen más que claro quiénes son, qué agradezco en especial a cada uno y cuánto los quiero. No necesitan más palabras porque me preocupo de que lo sientan en lo cotidiano. Me sobran dedos de una mano para contarlos, pero son más que suficientes y valen por un millón de personas.

Y a ti, porque apareciste en el final de este viaje a darme un último empujón que me hacía falta. Le devolviste la poesía a mi vida, la magia y el romanticismo. Creo que el tiempo vale la pena y me siento más segura contigo a mi lado. Como lo hemos dicho, más que robarnos energías potenciamos la que cada cual tenía por separado, y eso es difícil de encontrar. Gracias a tu presencia volvieron las letras a mi vida y nació este blog.

Me siento feliz y orgullosa, pues soy una Psicóloga enamorada de mi carrera en todas sus expresiones y que no he dudado por un momento en la elección que hice. Pronto los planes cambian y ya no estás en la estabilidad que te da la universidad, ahora debes luchar con garras propias para tener lo que deseas y todo se mueve más rápido que antes.

Hoy abundan las certezas, la tranquilidad, el agradecimiento, el orgullo y el amor. Así como la ansiedad de un futuro que está forjándose con cada uno de mis actos. Desafíos y más desafíos.  Nunca les he temido, por el contrario, pareciera que los busco en cada rincón. Y seguiré buscándolos mientras continúe viviendo.

2 thoughts on “Un comentario al final…

  1. ¡Felicitaciones hijita! Lo que has escrito y su conmtenido nos llena de satisfaccion pues nuestros sueños siempre fueron tu realizacion personal y profesional.

    Como padres nos sentimos orgullosos de ti y de tu madurez alcanzada.

    Siempre hemos querido, que volases sola ,debidamente preparada para enfrentar la vida , nos alegra que hayas encontrado, en tu pofesion , la expresion de tu inspiracion profesional.

    Siempre te hemos amado y respetado tu independencia, no quisieramos jamas separarnos de ti, pero entendemos que debes volar sola. Nosotros siempre seremos tu remanso de paz y amor, mientras duren nuestras vidas.

    TE AMAMOS Y SEGUIREMOS APOYANDOTE INCONDICIONALMENTE.

    Tus padres. PAPA Y MAMA.

  2. Fanyta: esta profesión es un espejo de la vida. Apenas sales te das cuenta que cuentas con lo básico para seguir aprendiendo. Y no cesas de hacerlo. Difícilmente podrías haberte dedicado a otra área en donde esto no fuera más inmediato.
    Y te podrán decir que es común a otras profesiones. Pero en psicología tu eres testigo de los aprendizajes de otros, de los esfuerzos de algunas personas por dar lo mejor de sí, de los fracasos de otros y sus propias moralejas, y así sucesivamente. Nuestra presencia tiene algo de sagrado, en ese sentido: nos sumamos al desarrollo de otros y con ello logramos cada vez una mirada más amplia e integral de las personas. Aprendemos a aceptar los errores de otros. Aprendemos a aceptar los propios.
    Felicidades por el camino. Lo importante no es llegar a alguna parte, sino disfrutar el recorrido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s