Paren el mundo que quiero bajar!

Esta semana (como siempre) han dado vuelta en mi mente un montón de cosas. Es que la locomotora no para y avanza por caminos disímiles, a veces cuerdos, y otras tantas bastante díscolos.

Primero: imaginé a buena parte de mis compatriotas, conmigo en medio del grupo gritando al mismo tiempo: “Paren el mundo que me quiero bajaaaaarrr!!!!!”. Es que ya no es razonable tanto movimiento en la tierra, ya no aplica la frasecita típica de poner los pies en la tierra porque ya parece que todo se mueve más que el viento. En realidad ya no es miedo, no son nervios, es una sensación de por favor no huevee más señora Madre Tierra!. Quedamos trastocados, unos más irascibles, otros más contentos, otros más tristes y muchos otros  más solos que antes.

Segundo: Amo mi país, pero me frustra ver tanta maldad e inconsciencia en sus habitantes, ver niños ilusionados que finalmente reciben un pedazo de cholguán es prácticamente una burla. Así como dudar de las competencias y habilidades de un joven por ser albino. ¿Qué diablos tendrá que ver su aspecto físico con su manera de trabajar? ¿Será menos humano que todos los demás que tenemos pigmentos? Eso a veces me hace pensar y rogarle al Universo y al Olimpo completo que por favor, paren el mundo que así como está, yo me quiero bajar.

Tercero: No imagino mi vida como algo posible sin leer. Desde que nací mi vida estuvo rodeada de letras, porque mis padres me leían cuentos y apenas aprendí a hacerlo sola, los leía yo misma. No paraba de tratar de leer todo cuanto había al frente, un letrero, las patentes de los autos, las hojas, los envases de cartón, lo que fuese que tenía letras, yo lo leía. Es que además de algún lado saqué la sensibilidad suficiente como para leer entre líneas, como para comprender conceptos más profundos e ideas más locas que lo literal, eso yo creo que tiene que ver con que además de leer historias, soy muy buena creando historias en mi mente, así como puedo las escribo, aunque nunca es lo suficientemente parecido a lo que hay en mi mente. Es que una frase, una palabra, una entonación, lo que sea, pueden hacer una diferencia brutal en un estado de ánimo, en una pelea, en una relación. Hoy pensé que la vida no tendría el mismo sabor si no tuviera letras, si no supiera leer, pero también pensé que quizás otros sentidos y habilidades se desarrollarían a cambio. Me alegro de formar parte de una sociedad en que la lectura no es elitista, y cualquier mujer que quiera, puede hacerlo (considerando que antes solo el 10% de las mujeres sabía leer y escribir). Es que la lectura en sí misma representa el acceso a mundos distintos, ya sea de conocimiento, de aventuras, de sentimientos o de realidad.

Cuarto: Me siento feliz y contenta de mí misma. Orgullosa de mi forma de ser y de darme cuenta de las cosas, de ser una mente crítica y preguntona. Me siento definitivamente viva.

3 thoughts on “Paren el mundo que quiero bajar!

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